Sheinbaum abre la puerta a evaluar el uso del fracking en México
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió la evaluación del uso de la fracturación hidráulica, también conocido también como fracking, en la presentación de las conclusiones de un comité científico que recomendó continuar los estudios en dos regiones del norte del país.
Los especialistas recomendaron continuar la exploración en las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, ubicadas en las zonas de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.
No obstante, reconocieron los riesgos para los acuíferos y el elevado consumo de agua del fracking, por lo que recomendaron extraer el agua salada de ciertas formaciones rocosas en el subsuelo.
“Hoy en día un pozo de fracturamiento hidráulico requiere de 50 mil a 70 mil metros cúbicos de agua y entonces son volúmenes importantes”, expuso José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Sheinbaum Pardo anunció que su Gobierno comenzará con la perforación de pozos exploratorios para determinar si existen reservas suficientes de gas y fuentes subterráneas de agua salada, tal como el comité propuso utilizar en lugar de agua dulce.
“Lo vamos a hacer. Vamos a empezar a ver si hay agua, a ver si hay gas antes de cualquier cosa y que los expertos nos sigan acompañando”, aseguró.
Entre otras condiciones, el comité recomendó reciclar al menos el 75 por ciento del agua empleada, evitar sustancias altamente tóxicas, vigilar permanentemente los acuíferos y realizar una consulta previa, libre e informada a las comunidades antes de iniciar cualquier producción.
Sheinbaum Pardo también se comprometió a prohibir la técnica en la cuenca Tampico-Misantla, como recomendaron los expertos, y anunció que esa restricción quedará establecida mediante un decreto.
